sábado, 5 de septiembre de 2020

"QUIÉRETE COMO YO TE QUIERO"

 


Ya tengo mi séptimo libro:
"Quiérete como yo te quiero"


                                                                  Pide el tuyo dedicado en: 

                                                                      https://apublicar.es 

viernes, 20 de septiembre de 2019

Presentación del libro: Buenos días con alegría






Preciosa presentación de mi libro.






En el Centro Cultural Miguel Delibes de Montequinto tuvo lugar la presentación de mi libro: Buenos días con alegría. Una tarde inolvidable, acompañada por: familiares, amigos, compañeras de trabajo... Excelente presentación a cargo de Alonso Pulido y Asunción Sánchez. La Agrupación Literaria María Muñoz Crespillo a la que tengo el honor de pertenecer participó escenificando, con arte y maestría, el primer capitulo del libro. Me siento orgullosa, feliz y muy agradecida de poder contar con todos vosotros.


jueves, 20 de junio de 2019

Natalia la aventurera



                                                Este cuento personalizado es para mi nieta Natalia.
                                                     Ilustrado por la artista: Antonia Gómez Sousa.

Nuevo libro, Buenos días con Alegría






“Buenos días con alegría” De Lola González del Castillo

¿Te encuentras en esa edad en la que no eres una niña y tampoco eres adulta? ¿Estás cansada de que te digan lo que tienes que hacer? ¿Quieres hacer lo que te apetece y cuándo te apetece? Si has respondido sí te pareces mucho a mí. Soy Marta y en esta aventura la he liado parda para conseguir lo que quiero, necesito chicos y chicas inquietos, dispuestos a correr riesgos, que quieran disfrutar con una aventura alocada… ¡Os espero dentro! Lo tengo todo pensado.





Ya puedes encontrar tu ejemplar en librerías y en CLIC AQUI: 

lunes, 21 de mayo de 2018

Un sofá es algo más-finalista concurso microrelato Fama





 Cuando nos fuimos a vivir juntos, lo primero que entró en casa fue el sofá. Durante mucho tiempo, ocupó nuestro salón. La familia y amigos que nos visitaban nos aconsejaban que compráramos un aparador, cómoda, vitrina o estante. Les decía que no lo necesitábamos; nuestro sofá no era solo un sitio donde sentarse porque en él: componía mis acordes de guitarra, se acomodaban conmigo las musas, comíamos, a veces dormíamos la siesta tras masajearnos mutuamente los pies y, más de una noche, mientras la luna se asomaba curiosa, a través de los cristales del ventanal, mi chico y yo nos acariciábamos, nos besábamos y después nos devorábamos de placer.
         También en mi sofá lloré sin él.      
         Cada mañana lo cepillaba y acomodaba los cojines. Me quedaba embobada mirándolo y cómo si pudiera oírme o tuviera vida propia, le decía:
         —¡Has sido la mejor inversión de mi vida!
         Antes de salir de casa, lo miraba embobada y cuando llegaba a mi hogar le sonreía antes de sentarme porque sabía que me acogería con su confortable diseño y me sentiría como un bebé entre algodones. No creo que otro mueble vaya a sustituirle, le seré fiel hasta el fin de mis días. 

Lola González del Castillo.